Tuesday, August 5, 2008
Tuesday, May 6, 2008
La extensión cúbica de los arquitectos.
Indudablemente en la clase pasada estuvimos frente a una exposición de formas y ángulos rectos, un breve recorrido por varios espectros que nos restregaban en la cara una serie de formas cúbicas, desde Piet Mondrian y su famoso cuadro que nos entregó una interesante forma de expresión, hasta el monumento a Las Mujeres Desaparecidas. Un discurso visual empalagoso que sin temor a hastiarnos no se preguntó por la gente que está harta de ver cómo brotan desde la tierra cubos, más cubos, más cubos; como alarde de lo moderno. Sin duda los tiempos y la obra del hombre se reflejan en la arquitectura, pero pienso en lo triste de este fenómeno de moda que se queda corto.
Mucho mejor me siento en la búsqueda, en los desafíos, creo que lo expresado por Alfonso Raposo en un artículo de la revista “Analógica 2. El fenómeno fashion en la Arquitectura”, tiene un mejor sabor para mi paladar, aludiendo a que la arquitectura como fenómeno público tiene que preocuparse de las personas, cito:
“…entendemos que la tarea de la arquitectura también se desplaza. No se trata ya sólo de tratar con sujetos trabajadores, consumidores o ciudadanos sino también de relacionarse con “públicos” que buscan encontrar en el espacio urbano el espectáculo edilicio en todas las escalas de las recintualidades arquitectónicas”.
De la misma forma el historiador del arte Hal Foster en su “breve diccionario de ideas actuales de diseño” cita lo expresado por el arquitecto holandés Kas Oosterhuis:
“nosotros los arquitectos debemos centrarnos hoy en día en la estetización de las emociones…. Nosotros damos forma al flujo de datos y esculpimos la información”
Es una crítica que se extiende indudablemente al diseño, en el aspecto de tener en cuenta cuánto abarca cada obra que hacemos, los medios en los cuales estamos exponiendo y su efecto en la sociedad, la gente se aburre con más de lo mismo, aunque sea muchas veces la obra de diseño un material desechable.
http://www.ucentral.cl/Sitio%20web%202003/Revista%20Farq/pdf/11_a_fasihon_en_arquitectura_2_imagenes.pdf
Santiago, ¿ciudad abandonada?
Históricamente las ciudades han sido creadas como centros de intercambio comercial, lo que las convierte automáticamente en poblaciones enormes, masas de gente moviéndose tras objetivos comunes; “Las ciudades fueron la cuna del capitalismo occidental hace casi un milenio” (1). No es una novedad que grandes ciudades del mundo sean puertos o hayan surgido por la actividad de un puerto. Obviamente hay surgido otras ciudades vinculadas a la actividad industrial. Además son lugares donde se concentra los poderes administrativos, legislativos y judiciales de una región y según esta afirmación podríamos decir que Santiago (como capital de Chile) no ha perdido nada de ello, exceptuando tal vez, la ubicación del Congreso Nacional, pero que sin embargo la comidilla política se sigue dando en las sedes partidarias de la capital.
No voy a discutir ni refutar lo que nuestro profesor nos publicó en su “Ciudad Abandonada”, porque siento que tiene razón al describir la fundación de la ciudad como una ordenanza de la conquista. Además las políticas de colonización españolas eran muy diferentes a las anglosajonas, una compuesta por villanos y ciudadanos de dudosa reputación, y otra de puritanos que no se mezclaban con los naturales, una que trataba de enriquecerse a punta de espada y vicios, y otra que lo hacia a punta de echonas y picotas, en síntesis, una floja y ladrona, y la otra metódica y trabajadora, y para terminar una colonia venía a enriquecerse y la otra a vivir.
Tal vez nuestra época colonial se asemeje a la del sur de Estados Unidos, con grandes haciendas y mano de obra esclava, lo que nos da el antecedente de una economía basada en la agricultura, por lo tanto se demoró enormemente la integración de la tecnología industrializada que sentaron los pilares del desarrollo de modernas urbes, que crecieron gracias a la famosa Revolución Industrial. Además quienes invirtieron en nuestro país han sido forasteros, y déjame adivinar, ¿anglosajones?, ¿fueron ellos quienes explotaron y explotan los minerales del país?...
Las ciudades son conglomeraciones de gente, Santiago responde a la gente que la ha habitado, sin embargo, hoy por hoy, la ciudad se ha abierto como las políticas económicas del país, apostando a la globalidad y a la forma de vida de ciudades con una alta actividad económica, comercial y cultural, ciudades cuya infraestructura se va adaptando a las exigencias de los flujos comerciales; Puente Alto, La Florida, Maipú, las comunas más pobladas del país y cada una con dos malls, los proyectos viales y la redes de metro van siendo más parecidas a como se conciben los crecimientos urbanos en la actualidad.
Esa misma globalidad nos está asemejando a urbes como Nueva York, no porque estemos creciendo como ella, sino que lo que irradia esta metrópolis nos invade por la apertura que mencioné, es lo que menciona Wolfgang Scheppe-creador de Endcommercial-, una ciudad genérica, refiriéndose a un tipo global de metrópolis, y cuya actividad comercial y cultural se amplía hasta horizontes como el nuestro.
(1)PORTES, Alejandro INMIGRACIÓN Y METRÓPOLIS: REFLEXIONES ACERCA DE LA HISTORIA URBANA* migraciones internacionales, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2001, pp. 111-134. Princeton University, http://www.colef.mx/migracionesinternacionales/Volumenes/vol1_num1/inmigracion_y_metropolis.htm
Monday, May 5, 2008
Thursday, April 17, 2008
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